Antonio Monterroso ha sido elegido nuevo director del Centro Nacional de Poesía Visual de Peñarroya-Pueblonuevo (Córdoba)

Monterroso sucede en la Dirección del centro a José Catalá.
La edil de Cultura, Adoración Cuadrado señaló que “estamos muy satisfechos de que Antonio Monterroso haya decido formar parte de la Dirección del CPV, ya que él ya era el director artístico del mismo, está llevando la poesía visual por muchos sitios, colaborando con revistas y otras publicaciones, por lo que tenemos un gran director que va a hacer un gran trabajo”, además agradeció al anterior director del CPV, José Catalá su trabajo al frente del centro y avanzó que va a seguir colaborando con el centro.

Director del Centro Nacional de Poesía Visual
Director del Centro Nacional de Poesía Visual

La edil anunció que van a llevar la poesía visual del centro a los municipios que lo soliciten, “uno de nuestros objetivos es llevar la poesía visual a todos los municipios que nos lo soliciten y ya se está trabajando en el sexto encuentro de poesía visual que se celebrará el próximo año”.
Por su parte, Monterroso indicó que “ es un reto, porque la gestión amplia y completa del Centro es una gran tarea y vamos a intentar mejorar, si es posible, la gran gestión que ha hecho José Catalá y los anteriores directores, pero es ilusionante, ya que el CPV ha llegado a tener una dimensión que siempre lo decimos pero que no acabamos de creérnoslo y tiene que venir la gente de fuera, el último ejemplo es de Rafael Ruiz que es el director del Instituto Cervantes en Belo Horizonte y quedó sorprendido tanto de que el municipio tuviera este centro así como de las obras que acoge, ya que es uno de los pioneros de la poesía visual”.

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El “Centro de Poesía Visual”, es un centro de documentación del experimentalismo poético contemporáneo, ubicado en la localidad de Peñarroya-Pueblonuevo desde octubre de 2005.

Es un Centro de carácter público, que depende de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Peñarroya-Pueblonuevo, y que cuenta con la colaboración de la Diputación Provincial de Córdoba. Es centro referente de esta forma de arte contemporáneo y también una propuesta cultural dentro y fuera de España.

Como centro de documentación y estudio dispone de bibliografía especializada y documentos originales, así como una muestra amplia de revistas experimentales y revistas-objeto. Así mismo dispone de una sala de exposiciones con poemas visuales y poemas objetos internacionales. Como lugar de consulta dispone de un amplio archivo de autores y estilos.

Como centro de documentación vivo es productor de diferentes publicaciones que ven la luz diariamente en su “Revista electrónica de Poesía Visual” o trimestralmente con la revista “L´eiffel Terrible” y cuatrimestralmente con la revista ensamblada “Grisú”, entre otras.

DOCUMENTACIÓN

ANTONIO MONTERROSO Y EL CENTRO DE POESÍA VISUAL (CPV). 1ª Parte

Por José G. Obrero
La primera vez que tuve noticia de la existencia de Antonio Monterroso fue por un breve de poco más dos líneas en un periódico local. En ellas se recogía que algunos de sus poemas visuales habían sido seleccionados por la Universidad de Stuttgart para una exposición. No decía nada más ni del autor ni de la obra. Aunque me alegró comprobar que la poesía visual comenzaba a ser tomada lo suficientemente en serio como para merecer dos miserables líneas, me convencí de que, probablemente, la publicación de la noticia se debía más a ese orgullo provinciano de resaltar los méritos locales que a un sincero interés por la disciplina en sí. Sin embargo, al poco tiempo recibí una sorpresa mayor: en Córdoba existía un Centro de Poesía Visual y para más inri, no se encontraba en la capital, sino en Peñarroya, un pueblo asentado en plena sierra morena, de efímero pasado minero y cuya comarca encabeza hoy los primeros puestos en el ranking de desempleo de Andalucía (que ya es decir). Por supuesto detrás de este centro, además de Francisco Aliseda, impulsándolo y diseñando sus actividades se encontraba Antonio Monterroso. Cuando tiempo más tarde conocí a Fernando, un amigo que ejerce de maestro en Peñarroya, una de las primeras preguntas que le hice fue: ¿conoces a Antonio Monterroso? “Claro”, me dijo, “fue compañero mío, ¿quieres que te lo presente?” Un par de semanas más tarde me encontraba cruzando la sierra camino de Peñarroya con mi grabadora, un bolígrafo y un cuadernillo con las inútiles preguntas que me había preparado. Fernando me acompañó a la casa de Monterroso y durante el trayecto me explicó que vivía en el “Barrio Francés”, el barrio que los ingenieros y propietarios de minas franceses habían levantado con construcciones que evocaban las casas que les esperaban en sus ciudades de origen. Aparte de las casas, se encargaron de rebautizar el antiguo Pueblo Nuevo del Terrible, a causa de las dificultades que tenían para pronunciar determinados fonemas castellanos, transformando la “Peña Roja” en “Roya”. Antonio nos esperaba en el umbral de una de estas casas, su casa, y a partir de ahí el clásico protocolo de las entrevistas (dispongo de una hora. Pasad al comedor. ¿Alguna pregunta más? ¿Cuándo sale la revista? Encantado de conocerte) se fue al garete. A Antonio podría definírsele como un “maestro en permanente estado de docencia”, sin prepotencia ni ínfulas, su objetivo es transmitir, comunicar y también, como buen maestro, aprender. Con serenidad y buena conversación te enseña el jardín, la estructura de la casa francesa y el porqué de la misma, las antiguas minas y sus fábricas decrépitas que se recortan formando un paisaje digno de una película gótica, el Centro de Poesía Visual… Durante toda la tarde la entrevista se realizó charlando y paseando por el pueblo sólo al final, cuando llegó la noche y a causa de mis agobios, pude pulsar el “rec” de la grabadora y recoger parte de lo que habíamos hablado con anterioridad. “Mail Art”, “Revistas Ensambladas”, “Imágenes capturadas”, “Contrapublicidad”, “Poema-Objeto”… Un universo nuevo iba apareciendo en la conversación dibujando un mundo excitante donde la creatividad es la protagonista. Adultos con ganas de jugar y experimentar sin oscuras intenciones, con la libertad de ejecución de quien no tiene nada que ganar ni que perder porque sus propósitos (afortunadamente) no encajan en circuitos comerciales.
Finalmente, en la despedida, intercambio de teléfonos y promesas de continuar en contacto, en este caso y como muestra por su parte de que no eran frases de cortesía, concretando la fecha y el lugar: en Peñarroya del 3 al 5 de octubre en el II Encuentro de Poesía Visual que organiza el CPV. Por supuesto, allí nos vemos.