(...)JOAN BROSSA(¡A) SANTO Y SEÑA DE LA POESIA VISUAL(H!) El prestigitador ............de la .............palabra(A)arte sin fronteras..... ¿?el lenguaje .universal...........(¡...AAH!) ...y es que la vida es corta ...(por lo tanto) el poema ha de ser abarcado con una sola mirada..A,A,...

En 1997 tuve el honor de compartir con Joan Brossal algo en lo, seguramente, ni uno ni otro creíamos: EL Jurado.... del Concurso Internacional de Poesía Visual de Vespella de Gaía (Tarragona). La trayectoria de Brossa nos indica que no creía en buenos ni malos a las hora de hacer poesía visual. Por eso resulta extraño encontrarlo formando parte de un jurado, pero es que lo de Vespella Gaia no deja de ser sorprendente y entra de pleno en otra de sus facetas: elevar la poesía al ámbito del absurdo. Qué un pueblo de 120 habitantes vaya por la séptima edición de este premio, considerado como uno de los más importantes de España, no deja de ser un poema visual elevado a la categoría de absurdo en la España del arte oficial.  Este Magno Poema Visual fué un milagro exclusivo del gancho que Brossa tenía en las nuevas generaciones de poetas. Este abuelo con más fuerza mental que los cientos de personas que por alli nos reuniamos por el mes de mayo de cada año.

Es cierto que el conocido alcalde de la villa, Rafael Bartolozzi, y su "ministro de cultura", Joan Abello, bregaban para que la infraestructura estuviera a punto en cada edición, con mucha más voluntad que medios, evidentemente. Pero era J.B. quien infundía la energía necesaria para que el milagro se produjera año tras año. No en vano la villa le dedicó una calle en caracteres rusos.

Su sempiterna figura, frágil y modesta, representaba por igual a un anónimo abuelete, inocente, ingenuo y bonachón, que a la persona sencilla y discreta que en realidad era. Imagen alejada por completo de la figura deslumbrante de quién por fín, había conquistado nombre y fama internacional.

Nace en Barcelona en 1919, y fué esta ciudad la que tuvo que rendirse a la evidencia de la genialidad brossiana. Sin pretenderlo, sus actuaciones urbanas en la ciudad, fueron tan sorprendentes que a partir de ellas se empezó a prestar atención al conjunto de su obra como escritor, autor teatral, poeta visual, cine, pintura, música, cartelismo, etc.

Ya se sabe que los reconocimientos oficiales tienen unos signos característicos. En este caso fué la adquisión de toda su obra por el Ayuntamiento de Barcelona, la exposición en el Centro de Arte Reina Sofia de Madrid (1991), Medalla Picasso de la UNesco (1988),... Son reconocimientos tardios que no impidieron que su mordacidad siguiera fustigando a diestro y siniestro en función de las evidentes negligencias y favoritismos que seguían proliferando en la "cultureta oficial".

En 1998, a punto de cumplir los ochenta años, resbalo en una escalera imposible y de esta manera tan apartosa se despidió de todos nosotros. Nos dijo adios con su chistera de mago y a bordo de una "A" se elevo hasta las alturas y bajo a los altares de los mitos.

1999 fue una inmensa "A". Proliferaron los homenajes y esta letra emblemática de Brossa fué el símbolo elegido para representar la gran admiración que se le tenía. El amigo de Joan Miró y estrecho colaborador del grupo  Dau al Set, siguió desde entonces una trayectoria marcada por la chispa del genio que le hace destacar con caracter propio entre la mediocridad creativa.

En la fecha en la que estamos escribiendo este artículo, Agosto de 1999, continuan los homenajes y el último que tenemos registrado es el de la Universidad de Verano de Catalunya (UCE). En esta ocasión Arnau Puig, planteó al recordar a su amigo: "Las cosas ¿Que son? ¿Apariencias o realidades? ¿Son el disfraz del vacio? ¿Brossa alude al vacio o es un enamorado de la materia? Fué un enamorado de la materia y un positivista que creía que las cosas tenían una esencia.../... Sus poemas visuales conforman una poética de proporciones absurdas en las que el sentido no es nada más que encantamiento.". Por su parte, Xavier Barral declaró que J.B. que la gran originalidad de este mago de la palabra reside en que  de una letra puede hacer un móvil y una escultura. Por ello, asumirá un papel de introductor de una linea que, aunque no fué nueva, , él la llevó a un terreno pluridisciplinario, con su manera peculiar de provocar una sonrisa.


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