ESCULTURAS en ESTADO PURO: Marta Pruna Francesch vista por Xavier SIS

          “Sigo después de 15 años en este terruño trabajando con igual fascinación para la Naturaleza y el individuo. Busco descubrir novedades sin distinguir las formas y con la misma alegría sostengo el cincel, la gradina y el martillo. En todos los proyectos atino – sospecho una particular felicidad que no precisa lenguajes ni explicaciones siendo un reto como ausencia del tránsito de ideas”.

Marta Pruna es escultora licenciada por la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Barcelona. Tras dos años de Doctorado obtiene la  Suficiencia Investigadora en la misma Universidad.  Viajera exigente recala en la Universidad de Linz (Austria) donde fija su residencia. Posteriormente el año 2001 se instala en Cervià de les Garrigues. Vive en una casa de campo con la mirada puesta en la Naturaleza y allí, con esa soledad buscada y querida, trabaja la piedra y la madera.

En ambos materiales deja pronto la huella de su alma. Su trazo fino y exigente descubre su búsqueda incesante de la belleza que ella entiende como argumento vital y no como deleite.

Aquí surge extravagante el lazo poético que imprime a sus esculturas. Desnudas de razón y rellenas de afectos que encumbran en sus proporciones áureas.

Miradas lejanas que sus rostros templados nos acercan a la realidad. Simplemente ves caras de fascinación.

El conjunto, armonía pura.

Tal cual es ella! …

Vive a 15 kms de mi casa – museo (sic) en el mismo valle de un riachuelo que tiene el arrojo de transcurrir semiseco por siete pueblos antes de entregarse al padre Segre. La conozco en el mismo instante de visitarla y me sorprende tanta pureza en un paisaje que para los muchos parece áspero y rudo. Habla con tesón y le supongo el mismo con el que trabaja.

Rápidamente me enseña su territorio. Un mundo lleno de arte propio y de artistas conocidos. Su taller acotado por el bosque que le rodea y un pequeño obsequio me da: visito un antiguo molino a pie de rio inundado de piezas suyas que te observan con osadía y suspicacia.

Tanta intensidad me empequeñece y la admiración se incrementa.

Esta Naturaleza que nos acerca en un rincón de nuestra geografía solamente la pueden entender y honrar las gentes que la viven y según creo, nos faltan años para acrecentar su estima.

Agradezco a Marta que la amistad permanezca en este olvidado valle que nos une.

Xavier SiS enero 2017