11 – EL OPERADOR VISUAL EN LA POESÍA EXPERIMENTAL

Uno de los argumentos que esgrime Jakobson en su clásica conferencia Lingüística y Poética (1975) para caracterizar a la poesía es el concepto de “paralelismo” (tal cual fue descubierto por G.M. Hopkins,1865). En términos llanos se trata de la “repetición”, ya sea de secuencias rítmicas en el verso dando lugar a la métrica, ya sea en la repetición de secuencias de sílabas dando lugar al ritmo, ya sea la reduplicación de esas unidades rítmicas llamadas versos en unidades más complejas llamadas sonetos, hai-kus, redondillas, décimas, etc., en todos los casos tratando de materializar la equivalencia entre la expresión gráfica o sonora y la significación lingüística. Estos elementos propios del poema no son solamente figuras fónicas o gráficas sino que, también, “ejercen una función semántica”, según Cohen (1970). Umberto Eco (1977) diría que estos elementos agregan un “plus” de información al significado imbricándose completamente en una forma expresiva única, llamando la atención y haciéndonos ver y sentir el significado bajo una luz distinta. Al parecer estas equivalencias o paralelismos son fundamentales a la hora de señalar la función poética en algún texto determinado, es decir, cuando la proyección de esa recurrencia paradigmática se formaliza en el plano sintagmático (Jakobson,1975), esto es, en el verso, en el poema.

Si, tal como lo sostiene Cohen “las palabras que se parecen por su sonido deben parecerse por su sentido” de acuerdo al paralelismo fónico-semántico, las palabras o letras que se parecen por su contorno gráfico a objetos definidos o a símbolos icónicos convencionalizados o no, también debieran ser considerados paralelismos, sólo que visuales o icónicos, como por ejemplo, la palabra “ojo” cuya disposición gráfica es similar a la configuración visual de los ojos ( las “oes”) y de la nariz (la “j”) de cualquier mortal. Lo mismo ocurre en las lenguas anglo-sajonas con la palabra homónima “eye”.

Siguiendo la aseveración de Jakobson, de que si “la rima implica necesariamente una relación semántica entre las unidades por ella ligadas”, tal vez pudiéramos decir que los elementos gráficos desencadenados en un poema experimental implicarían, también, relaciones semánticas (bastaría releer y rever “Il Pleut” de Apollinaire ).

¿Es posible, entonces, hablar de un “paralelismo visual” que diera cuenta de esas relaciones (icónicas, gráficas…) entre los componentes de un poema y su significado, así como se tiene en cuenta a los operadores fónicos, semánticos, etc.? Veamos este poema del poeta uruguayo Jorge Caraballo, escrito durante su encarcelamiento bajo la dictadura en su país en la década de los 70s., extraído de Padín (1993):

El operador semántico actúa en la oposición lexémica PATRIA/PARIA. Patria en el sentido de hogar, de lar, regido por el padre (el patriam latino que da origen al español patria). No en vano las lenguas anglosajonas designan a “patria” con los vocablos fatherland o motherland indistintamente, es decir, “país del padre o la madre”. PARIA debe entenderse en el sentido de “exiliado”, es decir, fuera de los límites de la PATRIA, del lado de afuera del “ejido” (con el mismo radical de “exilio”). También en el sentido de desclasado, fuera de la clase o del grupo, en el escalón más bajo de la escala social. El paralelismo semántico actúa por antítesis, por contraste o, como diría Hopkins por “comparación en razón de la desigualdad”. Por otra parte, este poema, también, certifica que la poesía visual, al querer alejarse todo lo posible del lenguaje verbal, practica una economía de expresiones lingüísticas, que cae a menudo en el uso de muy pocas palabras con lo cual sus posibilidades de emplear recursos retóricos complejos se ve muy reducida, limitándose en general, al empleo del oximorón, como en este caso. El oximorón, como ninguna otra figura retórica, genera no sólo ambigüedad, piedra angular de la esencia poética, sino que, también, llama la atención sobre su propia estructura dual y contradictoria, ejerciendo auto-reflexibilidad, uno de los pilares de la ambigüedad poética. A nivel del paralelismo fónico, la letra T, realiza la mediación entre el estar y no-estar, entre el pertenecer y no-pertenecer a la PATRIA. El operador visual no sólo se aplica a la narración del poema, es decir, al pasaje temporal de PATRIA a PARIA a través de la desestructuración de PATRIA (pierde la T) a través de los momentos supuestos: primero, el ciudadano orgánico de una patria o país cualquiera; segundo, la crisis del concepto de patria u hogar por rompimiento del consenso democrático y, finalmente, la asunción del exilio, la condición del paria despatriado; además, el operador visual, resignifica la caída de la letra T pasando del código lingüístico al código visual o icónico. También vincula dos substancias de la expresión (Louis Hjelmslev,1974): por un lado, el grafema lingüístico T con sus particularidades fonológicas y fonemáticas que forma parte de la palabra patria y que permite la oposición lingüística con paria (en el sentido de “con patria/sin patria”); por el otro, la simbología metonímica visual que nos induce la imagen del grafema y su símil, la “cruz mortuoria” occidental, es decir, la “muerte”. También la palabra española “tumba” y su homónima inglesa “tomb” comienzan con la letra T.

Tal cual lo ha establecido el Groupe M de Lieja, gracias a la “función semiótica” definida por Hjelmslev, es posible, por lo menos a nivel de relato o narración, apreciar el uso y aplicación de recursos retóricos en cualquier forma de expresión artística. Si ello es posible, más aún lo es para la poesía experimental en todas sus manifestaciones, incluyendo la visual, sin el temor de que algunas de sus modalidades se vean excluidas de la poesía por dejar de lado la significación lingüística. Como bien nos lo recuerdan múltiples comentaristas, la poesía no sólo se “lee”, sino que, también, se “ve”. Concepto que nos confirma que el “poema” es un objeto de naturaleza real y concreta y no una entidad de naturaleza abstracta como lo es la “poesía” (Wlademir Dias-Pino, 1971). También nos enseña que la poesía visual está mucho más cerca del “lenguaje universal” que los propios lenguajes verbales, incluyendo a las lenguas artificiales como el Esperanto y otras (lenguaje universal que reuniría utópicamente a todos los pueblos del mundo, afanosamente buscado por las vanguardias históricas y, también, por las más importantes corrientes experimentales de la poesía de fin de siglo, tal como el Concretismo, el Espacialismo y otras).

Es justamente el operador o paralelismo visual quien realiza la mediación entre la letra T, fonema lingüístico, y su forma gráfica como símbolo o ícono de la muerte. Obsérvese que llegamos a esta conclusión gracias a la acción del operador visual. Sin él, difícilmente hubiéramos comprendido totalmente el mensaje de Jorge Caraballo, encarcelado, en situación de apremio físico e intelectual, forzado, tal vez, a elegir entre su patria o el exilio, a punto de convertirse en un paria al que sólo le espera la muerte. El tema del exilio y la muerte ha sido tratado desde la Antigüedad (¿quién no recuerda los versos de Ovidio añorando a su Roma temeroso de no volver a verla jamás?) y es penoso constatar que aún, hoy día, los hombres sigan temiendo verse excluidos por razones políticas o de cualquier orden. Pero, lo que emociona (y da fe de la poesía) será siempre el tratamiento formal que los artistas y poetas empleen para expresar tan sutiles sentimientos. En este caso, en el poema de Jorge Caraballo, el elemento visual es categórico a la hora de cohonestar poéticamente la esencia de lo humano y su aspiración a una vida digna, sin el temor a vivir y morir sin el amparo de los suyos.

Bibliografía

Cohen, Jean – Estructura del Lenguaje Poético, Madrid, España. Gredos,1978.
Dias-Pino, Wlademir – Processo: Linguagem e Comunicaçao, Petropolis, Brasil, Vozes,1971.
Eco, Umberto – Tratado de Semiótica, Barcelona, España, Lumen, 1977.
Groupe M – Rhètorique de la Poèsie, París, Francia, Edic. du Seuil, 1990.
—– Retórica General, Barcelona, España, Paidós,1987.
Hjelmslev, Louis – Prolegómenos a una Teoría del Lenguaje, Madrid, España, Gredos, 1974.
Hopkins,G.M.- Journals & Papers, H.House, London,1959, citado por Jakobson.
Jakobson, R.- Ensayos de Lingüística General, Barcelona, España, Seix Barral,1975.
Padín, Clemente – Panorama de la Poesía Experimental Uruguaya, Montevideo, Uruguay, Graffiti, nr.36, 1993.

(Especialmente escrito para Eye Rhymes, Universidad de Alberta, Canadá, Junio´97)

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