Poesia Visual Española 1964-2005 | Maximalismos

El texto de Antonio Orihuela figura como texto original en INSTITUCIONES COPRODUCTORAS DE DESACUERDOS

A nosotros nos ha parecido importante rescatar este texto de 118 folios llenos de contenido sobre el panorama de la poesía visual en España durante el periodo comprendido entre 1964 y el 2004; por ello   solicitamos a los organizadores y al propio autor la autorización para que este texto también figurará en el Boek861.

Una vez obtenida la respectiva autorización por ambas partes y agradeciendo sinceramente la autorización, debemos decir que a pesar de su amplitud, Orihuela sigue recopilando datos con el fin de que todos tengamos un documento lo más completo posible de la poesía experimental en España.

Cualquier documentación que se pueda aportar debe ser dirigida a
ANTONIOORIHUELA(Sustituya el interior de este parentesis por la arroba)terra.es

Boek861/ Marzo 2005


Poesía Visual, Maximalismo (1964-2004), investigación desarrollada por Antonio Orihuela.

Poesía, maximalismo.

(Nota del autor.)

Cuando la prensa quiso hacerse eco de la muerte de Joan Brossa, se encontró también con la necesidad de tener que explicar al gran público qué era eso de la poesía visual. La pregunta tiene su miga, porque ni siquiera los mismos practicantes se ponen de acuerdo en definir este campo de expresión y creación.

Lo que llamamos poesía visual hoy, parece el aglomerado de una gran cantidad de experiencias heterogéneas que convergen, desde el campo de la plástica como de la literatura, en una prácticas contra normativas. Su confusa delimitación es producto de buscar en el canon tradicional lo que el mismo canon tradicional niega, es decir, su existencia. El concepto poesía visual aparece así como un recauchutado que el canon se añade para sobrevivir a unas prácticas que, afortunadamente, hace años lo desbordan.

Si esto ha sido posible es porque sencillamente estas prácticas se han asegurado, por su marginalidad y su escasa presencia en el mercado, una libertad creativa que hubiera sido imposible de sostener fuera de estas circunstancias. Pues dentro del mercado sólo hay ley, canon y norma.

La ausencia de mercado y la indiferencia de la Academia han hecho posible que, cuarenta años después de comenzada la aventura poético experimental más radical de la historia de nuestras letras, aún no exista un balance crítico, suficientemente amplio y objetivo, de lo que ha sido y lo que ha supuesto esta aventura. En primer lugar para sus practicantes que, salvo excepciones, son absolutos desconocidos. En segundo lugar para sus libros, inencontrables. Y en tercer lugar para la sociedad, pues estás prácticas conspicuas de creación en libertad, estas redes de complicidad y alianza horizontal de unos pocos, no son ningún ejemplo a publicitar por quienes quieren una sociedad civil adocenada, ignorante, sumisa y disciplinada.

En estas circunstancias, parece explicable que la investigación sobre la experimentación poética en España, haya sido realizada por los mismos poetas visuales o experimentales y que, desgraciadamente hasta ahora, el único modelo teórico de referencia a la hora de abordar el tema haya sido el más que reaccionario historicismo cultural, con sus alienantes derivaciones formalistas y genealogistas que, además, entran en contradicción directa con lo que es, esencialmente, este modo de creación poética, es decir, radicalidad anti normativa. Paradójicamente, lo que se intenta fundamentar desde el historicismo hegeliano resulta condicionado por su necesidad en el presente, al que debe ajustarse y justificar, anulando así la poderosa carga contracultural y antihegemónica que estas prácticas significan.

De otro lado, el hecho de que la mayoría de sus practicantes estén aún vivos y de que su exiguo número hace que todos tengan, más o menos, un conocimiento directo y personal de los implicados en estas prácticas, carga de subjetivismo las apreciaciones sobre la obra de todos ellos. Si a esto le sumamos que la autogestión, reciprocidad y el intercambio creativos dominan el campo de actuación y expresión simbólica de la poesía visual-experimental, los deseos de calificar y cualificar a los autores, tentación mercantilista y normativista, en última instancia, a la que no se resisten los mismo poetas, es siempre aplazada por estos para no comprometer estas débiles redes y alianzas que son, al fin y al cabo, sobre las que se sustenta la visibilidad de sus producciones.

Por todo ello, si tuviéramos que definir qué es eso de poesía visual, habríamos de repetir que más allá de la intencionalidad que muestre un autor en su hacer y los efectos que pueda producir en un hipotético receptor, no sabemos muy bien qué es y que, tal vez, esté en su condición huir de cualquier tipo de cliché. Que ésa estrategia puede ser su estrategia de supervivencia.

El problema, como lo intuyen muchos de sus operadores, es que estas prácticas han llegado tan lejos, tan lejos, que ha llegado la hora, esta hora en la que ahora estamos, en que mucha gente, muchos artistas, muchos estudios de diseño, muchas universidades, muchos estudiosos, muchas administraciones y hasta el mismo mercado, han empezado a interesarse por quiénes somos, de dónde venimos y a dónde vamos. Lo ideal, para nosotros, sería no contestar. Continuar la vieja máxima de Epicuro: Vive oculto ¿ o no?

Se adjunta documento que recoge cronológicamente los principales hitos de la poesía visual en España

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Boletín Oficial del Taller del Sol